Soy salteño, hijo de inmigrantes, esposo y padre de tres hijos.
Por convicción y perseverancia viví experiencia inimaginables: fui jugador del seleccionado de básquet de mi provincia y empresario asegurador.
Terminé mis estudios secundarios en una escuela pública, y estudié economía.
En cuanto a la función pública llegué a ser honrado con el cargo de Vicegobernador de Salta. Y además presidente del Parlamento del N.O.A, Diputado Provincial, Concejal de Tartagal, Subsecretario de Fronteras del Ministerio de Seguridad de la Nación, parte del Parlamento de la Diáspora Helénica y dos veces Diputado Nacional.
Me propongo cada día asumir un compromiso con mi gente como si fuera la primera vez, escuchando con respeto e intentando dar las respuestas que estén a mi alcance, pero siempre buscando más allá de lo posible.
Es necesario abrir las puertas y crear oportunidades reales. Favorecer el estudio, los deportes, la salud. Que tengan a quien recurrir. Que su esperanza tenga sentido. Que su alegría sea la nuestra. Y que seamos ejemplo los que ya tenemos caminos recorridos y entendemos que todo lo que hacemos es para ellos.
Capacitación, equipamiento y salarios que retribuyan y revaloricen la función del policía salteño. Formación en valores y profesionalización para cumplir con una tarea esencial para la realidad actual.
Salta tiene que ser la primera provincia que prepare a sus jóvenes para los desafíos del futuro. Hoy debemos anticiparnos a los cambios que afectarán el mundo laboral, y comenzar a pensar en que el mundo será nuestro mercado.
Especialmente debemos encontrar urgente herramientas que beneficien a las Pymes, la agricultura familiar y nuevos mercados para nuestra producción. Que el mundo conozca lo que puede hacer Salta, y que derribemos las fronteras de la crisis económica.